No cabe duda que el sol es un gran enemigo de la piel pero nos encanta estar bronceados y para ello a veces hacemos auténticas barbaridades. Dos horas tumbados al sol significan diez o quince años más de envejecimiento de la piel, según algunos expertos. Una exposición prolongada al sol produce alteraciones en la piel y acelera el proceso de envejecimiento, además disminuye la capacidad del cutis para retener agua y reduce la elasticidad y firmeza de la piel, sin hablar del riego de padecer cáncer de piel.

Ahora más que nunca debes cuidar la piel, esta bien que tomes el sol pero debes extremar las precauciones, ya sabes, nunca en las horas centrales, utilizar protección solar de alto factor y dormir bien!! Si, como lo oyes para lucir una piel hidratada y luminosa debes tener un sueño adecuado y reparador. Cuando dormimos la respiración se estabiliza, la circulación sanguínea se regulariza y se ponen en marcha los mecanismos de regeneración natural de la piel.

Según los expertos, la capacidad de renovación celular nocturna es el doble que la diurna. Por la noche aumenta el nivel de hormona del crecimiento que es la que se encarga de reparar y regenerar todos los tejidos y el flujo sanguíneo cutáneo aumenta favoreciendo la eliminación de toxinas acumuladas durante el día y aportando los nutrientes necesarios para la reparación celular.

Sin embargo, cuando tenemos estrés y los nervios no nos dejan conciliar el sueño, la piel refleja nuestro estado de manera rápida. Aparecen ojeras, líneas de expresión marcadas, el tono del cutis apagado y la piel deshidratada.

Por ello un buen descanso es fundamental y no debes dudar en recurrir a plantas medicinales para tratar cualquier trastorno del sueño que te impida dormir bien.

La próxima semana veremos un montón de remedios naturales y plantas medicinales que podemos utilizar para mejorar la calidad del sueño y por tanto el aspecto de nuestra piel.

Escrito por Montse

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